"Uso de energías renovables, clave para futuro de Costa Caribe": ACIEM

Por:Departamento de Comunicaciones ACIEM

"Antes de construir un nuevo modelo de comercialización y distribución en la Costa Caribe, con uno o más operadores, es necesario identificar las necesidades de los usuarios de los estratos 1, 2 y 3": así lo explicó el Ing. Antonio García Rozo, Presidente Nacional de ACIEM, durante el Foro: “El Futuro de la Distribución de Energía en la Región Caribe”, que organizó la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) y el periódico El Heraldo, ayer en la ciudad de Barranquilla.

Durante su participación en el panel: “Inversiones y estructura del mercado”, el vocero oficial de ACIEM enfatizó en que antes de buscar un nuevo modelo, es fundamental caracterizar a los usuarios y entender las causas que han llevado a la cultura de no pago. “Si bien estos usuarios, desde el punto de vista energético representan un porcentaje muy pequeño, sí deben tenerse en cuenta a la hora de tomar medidas para evitar que siga dándose un círculo vicioso. La construcción de un nuevo modelo requiere conocer cuáles son las necesidades y problemas de los estratos bajos” agregó el Ing. Antonio García.

Durante el evento, en el que academia, gremios, industria y representantes de los usuarios analizaron cómo debe ser el camino para una adecuada configuración del servicio de energía en la región Caribe, Antonio García reiteró que para avanzar en la búsqueda del modelo más idóneo, con uno o varios operadores, es necesario revisar detalladamente las restricciones legales, económicas y operativas que han impedido la prestación de un servicio eficiente.

Al finalizar el debate, el Presidente Nacional de ACIEM manifestó la urgencia de buscar nuevas soluciones para la generación de energía en la Costa Caribe, aprovechando sus recursos naturales. “El uso de fuentes no convencionales y alternas de energía será crucial para el futuro de la Región Caribe. Se necesita hacer un esfuerzo muy grande para incorporar dentro del marco regulatorio a aquellos mercados alternos como el de La Guajira y otros distantes de los grandes centros de consumo. En un punto determinado, las soluciones para lugares apartados no estará en recurrir a grandes líneas de transmisión sino a nuevos esquemas de generación”: explicó García Rozo.

ACIEM explicó ante los panelistas que la apertura tecnológica a nuevas fuentes de generación de energía requiere de apoyo profesional para su ejecución y del recurso económico otorgado por el Estado. Adicionalmente es clave analizar el entorno social donde se aplican. “Algunos de los proyectos que desde el gobierno se han venido apoyando para el desarrollo de la Costa Caribe, han tenido el éxito adecuado gracias a la socialización con los usuarios para que ellos sean quienes se apropien de las tecnologías y de sus beneficios a largo plazo”, puntualizó García Rozo.

Entrevista a Presidente Nacional de ACIEM - Portafolio

‘La velocidad de internet se debe ir actualizando’
 
}
df
Ing. Antonio García Rozo, Presidente Nacional ACIEM
 
Fuente: http://www.portafolio.co - 01 de agosto 2016
 
En diálogo con Portafolio, el nuevo presidente nacional de Aciem, Antonio García Rozo, analizó el papel que ha jugado el gremio en la construcción de nuevos escenarios para la ingeniería colombiana.
 
¿Cree que el país enfrentó adecuadamente el fenómeno de ‘El Niño’? ¿qué hace falta?
 
Uno de los hechos más recientes, donde Aciem mantuvo una activa participación fue con el fenómeno de ‘El Niño’. En este tema, la ingeniería nacional puso a prueba su capacidad, conocimiento y experiencia para garantizar que el sistema eléctrico funcionara a plenitud sin necesidad de llegar a un racionamiento de energía.
 
Pero superado este evento, nuestro mensaje es que el país debe prepararse para un nuevo fenómeno de ‘El Niño’ haciendo una revisión del modelo del cargo por confiabilidad (CxC) y las condiciones que se aplicarán para futuras subastas para incorporar suficiente capacidad y energía firme al sistema con el fin de robustecerlo. 
 
Igualmente, creemos que se debe fortalecer la cultura de eficiencia energética en los ciudadanos para así garantizar que cuenten o adquieran equipos y electrodomésticos que optimicen el consumo de energía. Esto ayudaría a quitar presión sobre el sistema en un eventual nuevo fenómeno de sequía. Esta es una tarea que sigue pendiente y vigente por parte del Estado colombiano.
 
¿Considera que el país ha avanzado en el sector de telecomunicaciones/TI?
 
Es evidente que Colombia es uno de los países más avanzados en la regulación de las telecomunicaciones y de las tecnologías de la información y la comunicación. 
 
Desde ACIEM hemos promovido, desde distintos frentes, la defensa de los derechos de los usuarios. Siempre hemos considerado que el país debería contar con una superintendencia de telecomunicaciones/TI dada la magnitud de usuarios, peticiones, quejas y reclamos que se mueven alrededor de este sector (telefonía fija, celular, internet, televisión, entre otros). 
 
Ahora mismo, acabamos de recomendar al Gobierno Nacional que es oportuno y necesario revisar la regulación en cuanto a la definición y metas de velocidad de banda ancha en el país y que, en lo posible, se establezca una actualización periódica para estar acorde con los estándares internacionales y con las metas de implementación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde) para que los colombianos cuenten con mayores oportunidades en el acceso a la sociedad de la información y el conocimiento.
 
En el campo de televisión, estamos trabajando en aportar al Gobierno una propuesta de los aspectos clave que se deben tener en cuenta para garantizar, en la hoja de ruta, la migración del sistema de televisión analógico al sistema de televisión digital terrestre (TDT), el cual se debería dar en su totalidad en el 2019. 
 
¿Y en el campo de la infraestructura?
 
De acuerdo con cifras del Ministerio de Transporte, de los 214.353 kilómetros de carreteras que tiene Colombia, las vías terciarias representan 141.945 kilómetros (13.959 km departamentales, 100.409 km municipales y 27.577 km a cargo de Invías). 
 
Esto hace parte del diagnóstico del Conpes que el Gobierno expedirá próximamente para fijar los lineamientos de política para la gestión de la red terciaria del país.
 
Una de las mayores preocupaciones de Aciem es cómo garantizar la rehabilitación y conservación de las vías terciarias del país. Por ello estamos realizando discusiones técnicas con distintas autoridades del Gobierno Nacional para evaluar cómo las tecnologías de bajo costo, a partir de experiencias nacionales e internacionales, pueden ser una alternativa para mejorar el desarrollo y la competitividad de muchas regiones del país que han vivido este retraso sin soluciones de fondo. 
 
¿Y en el campo de la educación que ha tenido problemas de calidad en algunas instituciones?
 
El artículo 23 de la Ley 1740 de 2014 facultó al Gobierno para presentar un proyecto de ley al Congreso de la República para crear la superintendencia de educación. 
 
Desde Aciem hemos aportado algunos elementos de juicio al Ministerio de Educación Nacional en relación con las características que debería tener esta nueva entidad, resultado de estudiar la experiencia de superintendencias de otros sectores como los de energía y telecomunicaciones. 
 
Somos conscientes de que todos los esfuerzos del Estado deben garantizar el derecho a la educación, bajo el marco de los principios constitucionales y legales de la educación, la autonomía universitaria, la calidad, eficiencia y continuidad en la prestación del servicio educativo. Estamos seguros de que esta superintendencia de educación contribuiría a tal objetivo.
 
HISTORIA GREMIAL
 
La Asociación Colombiana de Ingenieros, Aciem, cumplió 59 años de existencia en el país, liderando la opinión gremial profesional en diversos sectores de la educación superior, energía, telecomunicaciones, gestión de activos, infraestructura, aeroespacial y ética, entre otros.
 
El 19 de julio de 1957 gracias a la iniciativa de varios ingenieros electricistas y mecánicos de Bogotá, se empezó a gestar la idea del Instituto Colombiano de Ingeniería Eléctrica y Mecánica, con el fin de agremiar a los profesionales de estas especialidades.
 
Aciem nació como un gremio federalizado, y desde el año de 1986 es cuerpo técnico consultivo del Gobierno Nacional para asuntos técnicos relacionados con las ingenierías eléctrica, mecánica, electrónica, electromecánica, metalúrgica, nuclear, naval, aeronáutica y de telecomunicaciones. Hoy cuenta con 11 capítulos en los departamentos de Antioquia Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Quindío, Santander, Norte de Santander y Valle. Y reúnen a cerca de 15.000 ingenieros de diversas especialidades.
 

REUNIÓN EN LA CIUDAD DE CARTAGENA

 
Análisis de la situación de la energía eléctrica en la Costa Atlántica
 
 
El pasado 13 de julio los Ings. Antonio García Rozo y Henry Sánchez Arenas, Presidente y Vicepresidente Nacional de ACIEM, sostuvieron una reunión con las juntas directivas de los capítulos Atlántico y Bolívar, en la cual la Ing. Lucy Rico, presidente del Capítulo Bolívar y el Ing. Carlos Pantoja, presidente del Capítulo Atlántico, hicieron una completa presentación relacionada con la problemática de la Electrificadora del Caribe S. A. (Electricaribe).
 
Así mismo, la Ing. Sandra Fonseca, directora de la Comisión de Energía de ACIEM Cundinamarca, aportó elementos de análisis sobre las causas de la problemática del suministro del servicio de energía. Adicionalmente, los directivos de los capítulos Atlántico y Bolívar se comprometieron a presentar un documento que compilará todos los estudios realizados en la materia y los aportes realizados en esta reunión.
 
 
_________________________________________________________

'El Niño': prueba superada

 
 
Durante los últimos meses el país entero enfrentó una de las más fuertes crisis eléctricas en los últimos años que amenazó el suministro de energía debido a factores como el fenómeno de ‘El Niño’ y problemas en algunas generadoras, no obstante, el sistema eléctrico nacional resistió estas presiones y evitó un escenario de racionamiento, pero ¿Cuáles fueron los factores claves que fortalecieron el sector y cómo se proyecta a futuro? 
 
El mercado eléctrico colombiano está diseñado para garantizar la atención de la oferta y la demanda de energía en condiciones de abastecimiento críticas como la que experimentó el país en meses anteriores debido a factores como el fenómeno de ‘El Niño’ y las fallas que ocurrieron en centrales claves para el funcionamiento del sistema como Guatapé y Termoflores. 
 
Esta crisis eléctrica demostró que efectivamente el esquema institucional, regulatorio y de remuneración funciona, en la medida en que se impidió llegar a un escenario de racionamiento. A su vez, significó en algunos casos el aumento en los costos de energía para los usuarios y la incertidumbre frente a la generación con combustibles líquidos por parte de las térmicas, que condujo al incumplimiento de compromisos para el suministro de energía firme establecidos en el cargo por confiabilidad.  
 
De otra parte, el Gobierno Nacional identificó a través de la UPME, la necesidad de  reforzar la capacidad instalada para la generación de energía de acuerdo con las previsiones de crecimiento de la demanda actual que indican que para el 2021 se requerirán excedentes adicionales a los ya establecidos en el Cargo por Confiabilidad. 
 
Frente a esta situación, a continuación se definen aspectos estratégicos de este esquema como el Cargo por Confiabilidad, el plan de expansión de la generación, y se exponen opiniones de expertos sobre las fortalezas y debilidades del sector eléctrico colombiano.
 
Cargo por Confiabilidad
 
El esquema de remuneración de energía eléctrica en Colombia se denomina Cargo por Confiabilidad (CxC), el cual hace posible la inversión en épocas de crisis para garantizar la demanda de energía a través de señales de largo plazo y estabilización de ingresos del generador.
 
Según XM, firma operadora y administradora del mercado eléctrico colombiano, los aspectos más importantes del Cargo por Confiabilidad son: la existencia de las Obligaciones de Energía Firme (OEF) y el compromiso por parte de los generadores, respaldado por térmicas e hidroeléctricas, para producir energía en situaciones críticas de abastecimiento.     
 
En este proceso, se subastan entre los generadores las OEF necesarias para cubrir la demanda del Sistema. El generador al que se le asigna una OEF recibe una remuneración durante un tiempo determinado, y se compromete a entregar determinada cantidad de energía cuando el precio de bolsa supere un umbral previamente establecido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), denominado Precio de Escasez. 
 
Mediante una subasta dinámica conocida como ‘de reloj descendiente’ se asignan las OEF entre los distintos generadores e inversionistas. En esta transacción del Mercado de Energía Mayorista, la demanda está representada por una función de precio y cantidad de energía determinada por la CREG. Varios años antes de que se asignen estas obligaciones de energía firme, se realizarán dichas subastas con el propósito de que exista el tiempo suficiente para que los nuevos proyectos puedan entrar en operación en unas fechas determinadas .
 
De acuerdo con Sandra Fonseca, consultora en energía eléctrica, el Cargo por Confiabilidad ha funcionado en la medida en que ha logrado que se presente parte de la expansión que se necesitaba y ha protegido al usuario final en términos de precio, sin embargo, se debe mejorar el modelo en términos de cómo se valoran los riesgos asociados al mismo, “porque si los agentes que aplican dicho CXC, no hacen una valoración adecuada del riesgo, ponen todo el sistema en peligro en eventos como el que acaba de pasar con el Fenómeno de ‘El Niño’”.
 
Luis Augusto Yepes, consultor energético, indicó que aunque hay una gran cantidad de proyectos construidos con las señales que ha entregado el CxC y no cabe duda que se ha cumplido con funciones que facilitan la expansión de la capacidad de generación, seguramente serán necesarios ajustes para que funcione en circunstancias críticas como las que se presentaron en meses anteriores.
 
El experto agregó que es importante evitar la situación en la cual los agentes térmicos que debían generar con combustibles líquidos, llegaron a un punto en que consideraron que no lo podían hacer debido a afectaciones económicas, incluso cuando tenían el compromiso de entregar energía y por lo cual se les estaba remunerando con el CxC. “Se presentaron situaciones que tenían una baja probabilidad de ocurrencia y que no fueron previstas, por lo tanto es necesario hacer ajustes al CxC, para que en adelante no se presenten este tipo de situaciones”.
 
Expansión de la generación 
 
Otra de las estrategias que el Gobierno Nacional adoptó para robustecer el sector eléctrico en Colombia, fue el Plan de Expansión de Referencia para Generación y Transmisión 2015 – 2029, que permitirá la planificación de los recursos de generación y la expansión de las redes eléctricas en Colombia. 
 
Con el fin de garantizar un adecuado abastecimiento de la demanda de energía eléctrica del país, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, adoptó este plan para la generación de la expansión, elaborado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME). 
 
Esta expansión base, incluye la instalación de nueva capacidad hidroeléctrica y una proyección de crecimiento de plantas menores. A partir de lo anterior, la UPME formuló ocho escenarios (ver figura) que integran diferentes fuentes de generación los cuales incluyen las tecnologías tradicionales como las plantas térmicas a base de carbón e hidroelectricidad, y la incorporación de fuentes renovables no convencionales como la eólica; la geotermia; la biomasa y la fotovoltaica .
 
Dichos escenarios están basados en la dotación de recursos naturales con que cuenta el país; el registro de proyectos y las solicitudes de conexión. Allí se encontró que se requieren entre 4.208 y 6.675 megavatios de expansión para la próxima década, adicionales a los ya definidos mediante el Cargo por Confiabilidad, apuntó la UPME.
 
Este plan también presenta el balance entre la energía en firme y la proyección de demanda de energía eléctrica, con el objetivo de facilitar la identificación de nuevos requerimientos de expansión en generación. 
 
Según la UPME, las obras de transmisión definidas en este plan representarán una inversión aproximada de 167 millones de dólares. Igualmente, se proyecta una infraestructura para interconectar 3.131 megavatios eólicos estimados para La Guajira, los cuales aún están por definir y tienen un costo aproximado de 700 millones de dólares, en caso que se desarrolle la totalidad de la capacidad mencionada.
 
Dentro de los proyectos requeridos para la expansión de las redes eléctricas, se plantearon cuatro obras a 500 y 220 kilovoltios para la Costa Atlántica, que complementan las obras previstas en el Plan 5 Caribe y que mejorarán las condiciones de los sistemas regionales de transporte y distribución local.
 
La UPME también definió dos nuevos proyectos: la subestación El Siete, de 230 kilovoltios, ubicada en el departamento de Chocó, que permite incorporar nuevas fuentes de generación hidroeléctrica y mejorar la atención de la demanda en este departamento y la subestación San Lorenzo de 230 kilovoltios, que posibilita la conexión de nuevas plantas de generación en esta zona de Antioquia.
 
Fortalezas y debilidades frente a la crisis
 
Aunque gracias a esta configuración del mercado, Colombia resistió a la etapa de crisis ocasionada por la confluencia de aspectos como el fenómeno de ‘El Niño’ y las fallas en las centrales de Guatapé y Termoflores (entre otras), el país estuvo al borde de un racionamiento y de una crisis peor, la cual hubiera impactado negativamente la economía nacional, además de otras graves repercusiones. Expertos consultados por ACIEM, explicaron cuáles fueron las fortalezas y debilidades del sector durante esta crisis, y cómo puede proyectarse a futuro. 
 
Los expertos consultados por ACIEM concuerdan en que la fortaleza de Colombia frente a esta crisis radicó en su marco institucional, el cual está conformado por el ministerio de Minas y Energía, quien rige la política del sector; la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), la cual planifica y le da al ministerio las herramientas para que defina dicha política y, por último, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), que es el ente encargado de establecer el marco regulatorio y definir las reglas de juego para remuneración a los agentes del sector.
 
Igualmente, desde el punto de vista de mercado, la gran ventaja que tiene el país está relacionada con la cantidad y disponibilidad de recursos energéticos, mediante los cuales Colombia ha resistido las exposiciones al cambio climático debido a una capacidad instalada importante, capaz de responder a modificaciones en la demanda en periodos de crisis. Adicionalmente, el sector cuenta con empresas económicamente fuertes que también pueden resistir a estas etapas de escasez de energía.
 
Sin embargo, en opinión de Luis Augusto Yepes, estas compañías no son más de cinco en todo el país. “Al existir pocos actores en los que se concentran dos terceras partes de la capacidad instalada del país, se ve amenazada la posibilidad de que exista un mercado competitivo. Lo ideal, sería que existiera una mayor competencia para que las nuevas expansiones de capacidad de generación las hagan otros actores, y así diversificar la oferta para que existan nuevas propuestas de generación. Lo anterior, debería ser un lineamiento del sector eléctrico para pluralizar la oferta”, indicó. 
 
Por otro lado, según Sandra Fonseca, desde la perspectiva institucional una de las mayores debilidades es la falta de control y articulación del sector con la regulación, “porque además de resolver quejas y reclamos, es necesario que se verifique el cumplimiento de la regulación de manera adecuada. Igualmente, se requiere una respuesta más oportuna por parte del sector porque las decisiones se tomaron de manera adecuada pero, en mi opinión, estuvieron un poco demoradas”, expresó.
 
¿Cómo hacer frente a las fallas técnicas?
   
Frente a los percances que sucedieron en la Central Eléctrica de Guatapé y la Central Térmica de Termoflores, según los expertos, se deben adoptar dos medidas principales: en primer lugar, tener más conciencia en que el país no solo necesita energía sino también capacidad disponible. 
 
En segundo lugar, se debe hacer una programación más adecuada y frecuente de los mantenimientos debido a que la mayoría de empresas los programan para el verano, que es cuando más energía se necesita. Cuando se presenta un incidente como el que acaba de ocurrir, se lleva al sistema a un punto límite, lo cual genera muchos riesgos. 
 
Así mismo, el sector eléctrico debe hacer un estudio pormenorizado y detallado de los riesgos que el sistema puede afrontar en una o en varias centrales. Este tipo de riesgos se deben evaluar, cuantificar y tenerlos presentes, para construir planes de contingencia en caso de que ocurran.

Subcategorías

SUSCRÍBASE A NUESTRO BOLETIN

Asegúrese de estar al tanto de las noticias y acontecimientos de ACIEM.

CONTÁCTENOS

  • Teléfono: 3127393